miércoles, 12 de agosto de 2015

Qué hacemos con la Patria

Estamos a un paso de una nueva recordación del fallecimiento del más grande héroe de la Patria. De ese grande “universal” que fue el General Don José Francisco de San Martín. Su grandeza nos dio origen e identidad ante el mundo, quiso darnos un legado para que siguiéramos su obra, nos dio ejemplo y la vida misma.

¿Qué hemos hecho de su legado? Tenemos su nombre en calles y plazas de todo el país. Tenemos asociaciones que recuerdan su historia y celebran sus hazañas. Tenemos sus restos descansando en la Catedral de Buenos Aires y su sable en el Museo Nacional. Sus “máximas a Merceditas” se siguen leyendo en nuestras escuelas primarias. Y no mucho más…

Un turista me dijo una vez: “qué importante es para ustedes el “hombre del caballo”, está por todas partes”, se refería a las estatuas ecuestres de San Martín, que tenemos por todo el país. ¿Es realmente importante para nosotros? Debería serlo.

Uno de los grandes logros del partido liberal de la Argentina, fue poner a San Martín en las plazas y sacarlo de las mentes y los corazones de los argentinos. Conocemos muy poco de su figura, de su vida, menos.

Para el ridículo pseudo-progresismo de hoy, apenas llega a ser la oportunidad de una falsificación cinematográfica para promover al líder difunto, ¡un mamarracho!

“Serás lo que debas ser o no serás nada”. Y ¿qué es lo que debíamos ser, según nuestro Padre y Libertador? Ese es el gran interrogante que casi nadie se hace en la Patria. ¿A quién le importa? La Argentina hoy, para muchos, especialmente para los que la van de líderes, es una oportunidad para vivir bien, porque acá sobra de todo. Para muchos más, es sólo el lugar donde se come, se bebe, se ve fútbol y se deja pasar la vida.

¿Se habría largado a cruzar la cordillera el General, de haber sabido que íbamos a hacer lo que hacemos con la Patria? Él sí, él lo habría hecho de todos modos y lo volvería a hacer. Porque era un héroe, porque era un cristiano de ley, un hombre íntegro y honesto. ¿Y nosotros? ¿Lo haríamos, lo habríamos seguido, siendo como somos? Muchos de nosotros, no hace muchos años, probaron que todavía quedaba en la Patria gente dispuesta al heroísmo. Tratamos su memoria como la de San Martín, monumentos y olvido.

Yo creo que todavía hay gente capaz de la herencia de San Martín. Lo veo en muchos jóvenes. Los que a pesar de las modas, son fieles, no se drogan, no se alcoholizan, tienen ideales y se mueven por ellos. Hay gente a la que le cuesta, pero no aflojan.
 
Desde sus monumentos, en cada rincón de la Patria, Don José Francisco nos convoca. Hoy no hacen falta espadas, pero si corazones capaces del heroísmo. La Patria los tiene y se impondrán sobre los corruptos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario